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Primavera de resistencia y esperanza

26/03/2015

 

El pasado sábado empezó la primavera. Una primavera de esquinas rotas que es difícil sentir sin que duela. No es fácil mantener viva la esperanza en un mundo dominado por poderes oscuros y profundamente injusto.

El mismo sábado se celebró el Día Mundial de la Poesía. Quizá como aviso a navegantes de que nadie, ni reduciéndola a escombros, nos podrá robar la esperanza.

Porque la poesía explica la vida. No da respuestas, ni es dogmática. Enseña a amar las preguntas y nos hace tolerantes. Enseña a ver las contrariedades como un aprendizaje. A no identificar éxito y felicidad. A aceptar el fracaso. A amar lo que nos falta sin odiar al que lo posee. A no estar de vuelta de todo sin haber ido a ninguna parte. A ser humanos en suma.

Y el ser humano sólo sobrevive en la esperanza. Esa que pretenden quitarnos en nombre del miedo paralizante. La que nos niegan los profetas de la catástrofe que sólo pretenden nuestro silencio. Por eso la poesía está sirve como arma cargada de futuro. Sirve para defender la alegría como una trinchera. Para calentarnos la vida ahora que se nos ha quedado corto el  abrigo de invierno.

Decía Bertolt Brecht y repetía la mano izquierda de Dios, el añorado José Saramago, que

el arte no es un espejo para reflejar la realidad sino un martillo para darle forma.

Y esa forma es la de un pequeño pueblo en lucha contra la soledad egoísta y contra la intolerancia de cualquier autócrata. Contra las mentiras clamorosas y contra las verdades a medias.

La esperanza consiste en resistir, porque nos están poniendo a prueba. Tenemos que reaprender a ser audaces. Volver a nombrar la realidad sin trampas. Que no nos ensucien las palabras, que no les quiten su sabor porque nosotros sabemos su sentido. Que no las conviertan en arma para justificar sus hechos. Que no le pongan color a la esperanza. Que no nos impongan su falsa verdad amañada.

Porque la libertad no se hace de privilegios sino de obligaciones. Deberes con la solidaridad, la justicia y la responsabilidad.

Solidaridad para resistir la corriente de xenofobia que se extiende como una peste pegajosa a medida que se acerca la campaña electoral. Responsabilidad para denunciar y rechazar tanta demagogia indecente que culpa a la migración de nuestros males. Para aceptar la diferencia como una riqueza. Porque los demás son la única pista que tenemos para conocernos. Y encerrarnos en nuestra insignificancia sólo nos empobrece.

La ONU declaró también el 21 de marzo Día contra el racismo y la xenofobia. La justicia exige que todos los seres humanos sean iguales y que nadie, ni en nombre de nada pueda negarlo.

Por eso hay que exigir el cierre de más de 400 páginas racistas que existen en internet. Es necesario prohibir actos que defiendan la xenofobia, porque los intolerantes parecen impunes.

En la Comunidad Valenciana proliferaron en 2014 las atenciones a víctimas de delitos de odio y discriminación. Movimiento contra la Intolerancia alerta de la subida  en un 44% de los delitos de odio. Fundamentalmente en el mundo virtual.

Rechazar, también, la política xenófoba e ilegal de empadronamiento del alcalde de Gandia que ya

investiga la Fiscalía.

Parece que las recomendaciones del Defensor del Pueblo y el Síndic de Greuges no le han afectado en

absoluto.

Es miserable relacionar al migrante con la delincuencia. Nadie es criminal por su origen.

Y vulnerar la ley y los derechos humanos no puede salir gratis en un Estado de derecho.

No podemos resignarnos. Sería una cobardía, una traición a la primavera que vuelve pertinaz tras cada invierno. Una estación que nos enseña que el milagro es posible siempre. Sólo hay que  desearlo y, sobre todo, trabajar por él.

Gracias, Poesía

21/03/2015

 

 

El Día Mundial de la Poesía, fue establecido por la UNESCO en noviembre de 1999, para ser celebrado el 21 de marzo (equinoccio de primavera) de cada año.

El siguiente comunicado avaló su conmemoración:

Es evidente que una acción mundial a favor de la poesía daría un reconocimiento y un impulso nuevo a los movimientos poéticos nacionales, regionales e internacionales. Esta acción debería tener como objetivo principal sostener la diversidad de los idiomas a través de la expresión poética y dar a los que están amenazados la posibilidad de expresarse en sus comunidades respectivas.

 

 

Cerca de cincuenta años
caminando
contigo, Poesía.
Al principio
me enredabas los pies
y caía de bruces
sobre la tierra oscura
o enterraba los ojos
en la charca
para ver las estrellas.
Más tarde te ceñiste
a mí con los dos brazos de la amante
y subiste
en mi sangre
como una enredadera.
Luego
te convertiste
en copa. Hermoso
fue
ir derramándote sin consumirte,
ir entregando tu agua inagotable,
ir viendo que una gota
caída sobre un corazón quemado
y desde sus cenizas revivía.
Pero no me bastó tampoco.
Tanto anduve contigo
que te perdí el respeto.
Dejé de verte como
náyade vaporosa
te puse a trabajar de lavandera,
a vender pan en las panaderías,
a hilar con las sencillas tejedoras,
a golpear hierros en la metalurgia.
Y seguiste conmigo
andando por el mundo,
pero tú ya no eras
la florida
estatua de mi infancia.
Hablabas
ahora
con voz férrea.
Tus manos
fueron duras como piedras.
Tu corazón
fue un abundante
manantial de campanas,
elaboraste pan a manos llenas,
me ayudaste a no caer de bruces,
me buscaste
compañía,
no una mujer,
no un hombre,
sino miles, millones.
Juntos, Poesía,
fuimos
al combate, a la huelga,
al desfile, a los puertos,
a la mina,
y me reí cuando saliste
con la frente manchada de carbón
o coronada de aserrrín fragante
de los aserraderos.
Y no dormíamos en los caminos.
Nos esperaban grupos
de obreros con camisas
recién lavadas y banderas rojas. Y tú, Poesía,
antes tan desdichadamente tímida,
a la cabeza
fuiste
y todos
se acostumbraron a tu vestidura
de estrella cotidiana,
porque aunque algún relámpago delató tu familia
cumpliste tu tarea,
tu paso entre los pasos de los hombres.
Yo te pedí que fueras
utilitaria y útil,
como metal o harina,
dispuesta a ser arado,
herramienta,
pan y vino,
dispuesta, Poesía,
a luchar cuerpo a cuerpo
y a caer desangrándote.Y ahora,
Poesía,
gracias, esposa,
hermana o madre
o novia,
gracias, ola marina,
azahar y bandera,
motor de música,
largo pétalo de oro,
campana submarina,
granero
inextinguible,
gracias,
tierra de cada uno
de mis días,
vapor celeste y sangre
de mis años,
porque me acompañaste
desde la más enrarecida altura
hasta la simple mesa
de los pobres,
porque pusiste en mi alma
sabor ferruginoso
y fuego frío,
porque me levantaste
hasta la altura insigne
de los hombres comunes,
Poesía,
porque contigo
mientras me fui gastando
tú continuaste
desarrollando tu frescura firme,
tu ímpetu cristalino,
como si el tiempo
que poco a poco me convierte en tierra
fuera a dejar corriendo eternamente
las aguas de mi canto.

PABLO NERUDA (Ricardo Reyes), Oda a la poesía
Gracias, Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, por habernos dado tanto con tus poemas. Por haber creado en Pablo Neruda.
Por haberte salvado con tus versos de ser convertido en tierra para dejar correr eternamente las aguas de tu canto.

Decía Cernuda, el poeta solitario y sufriente, que

escribimos por miedo de irnos solos a la sombra del tiempo,

y que la poesía es

el poder mágico que consuela de la vida.

Todos los que escriben poemas buscan abrir la puerta del Imposible que es la Poesía con mayúscula.

Si un día, esas palabras llegan a un lector cualquiera y el acorde de su alma coincide con la del poeta, se produce el milagro: anhelos y deseos nunca expresados encuentran cauce, y atravesamos el límite que tantas veces quisimos traspasar.

El poeta pone voz a nuestros sueños y nos lo da todo sin pedir nada a cambio. Nos enseña nada menos que a leer en el libro de la vida.

El mundo real, el cotidiano, es uno y aparentemente uniforme, pero esconde significados ocultos, vírgenes, que sólo los poetas saben ver.

En su generosidad nos los brindan sin pedir nada a cambio. Gratuitamente, nos ofrecen su alma que se asoma entre palabras en sus poemas.

La Poesía no hace nada y lo hace todo.

Porque es gratuita, es arte; porque no busca nada, abre la puerta a todo: al infinito. Porque no hace nada, nos hace más libres, más personas y más sabios: nos re-hace.

Gracias, Poesía. Porque me acompañaste siempre.

Gracias, poetas. Por todo lo que me lo habéis enseñado.

Ya lo decía Fernando Pessoa:

 

No el placer, no la gloria, no el poder: la libertad, únicamente la libertad.

 

Patriarcado contra igualdad

05/03/2015

 

 

Si hubiera que elegir una palabra para describir hoy la igualdad entre hombres y mujeres sería “espejismo”.

Nadie niega que hemos conseguido la igualdad legal, pero estamos muy lejos de la igualdad real. Fundamentalmente, en dos esferas: el ámbito privado y los puestos de responsabilidad.

Respecto a la primera, la mujer liberada sólo lo es de puertas afuera. Duplica su trabajo, dentro y fuera de casa, se culpabiliza, obligada socialmente a ser una supermujer, y se siente dividida y agobiada.

Vive el malestar de ser persona en lo público y mujer en lo privado. De tener que viajar de una a otra sin descanso. La ambición, que se considera virtud positiva en los hombres, la mujer la siente muchas veces como egoísta y aborda su vida con una mezcla de esperanza y decepción.

Respecto a la segunda, no es una anécdota que la mujer deba decidir, de modo excluyente, entre lo público y lo privado. Que deba renunciar a carreras profesionales por ello y que casi nunca ocurra eso en el caso de los hombres. Cada vez más, mujeres agobiadas abandonan sus tareas públicas. Un 70% prefiere readaptarse a ascender en sus trabajos. El hombre prescinde de lo privado cuando le estorba.

Funciona a la perfección una jerarquía de género asimilada por todos, hombres y mujeres.

La dominación masculina, que sólo es educacional, se considera algo natural perpetuado por la familia, la escuela y la sociedad entera empapada de estereotipos.

El patriarcado teje en torno a la mujer una red espesa de machismo invisible, pegajoso y denso que ahoga, de modo sutil, el avance de derechos femeninos.

Poderes religiosos y políticos, imponen hoy corrientes patriarcales y dictatoriales. El machismo se mueve como pez en el agua en las dictaduras. Recordemos el franquismo.

Los años de gobierno del Partido Popular constituyen un ejemplo relevante para entender el duro ajuste ideológico de los derechos femeninos. Disfrazada de economía de crisis y de recortes, se impone una calculada vuelta de las mujeres al hogar. De donde nunca debieran haber salido, según los neocon.

La liquidación del Estado de Bienestar perjudicará gravemente a las mujeres. La violencia contra ellas también se ejerce desde el poder, y las leyes actuales vuelven a fomentar la desigualdad.

Se acaba con la ley de Dependencia y con la teleasistencia, se cierran centros de enfermos mentales, no se paga a  residencias de ancianos, se considera que la educación infantil no debe ser pública, como afirmó el alcalde de Gandia cuando decidió privatizarlas.

Las mujeres, un 98% son cuidadoras, soportarán otra vez sobre sus hombros la atención de niños, enfermos y ancianos. Deberán volver al trabajo durísimo y no remunerado, que siempre ha sostenido este sistema. Volverán a ser esclavas de la familia. La institución menos democrática que existe. Volverán al silencio y dejarán sitio libre a los hombres. Si acaso ocuparán puestos de segunda. Hay ya en este país un 80% de mujeres  trabajadoras pobres. Y un informe reciente de Cruz Roja señala que la pobreza tiene rostro de mujer.

Dos problemas solucionados a costa de las mujeres: paro y Servicios Sociales. La mujer hará el trabajo duro sin ser remunerada.

El patriarcado nos quiere en casa. Calladas, esclavas y sin autonomía económica. Sin dinero y sin vida propia… Dedicadas al cuidado gratuito.

De nosotras depende que no lo consigan. No podemos consentir que se pierdan los avances conseguidos y que no se nos trate como personas de pleno derecho que somos.

Basta ya de aceptar actitudes machistas cotidianas, como las del alcalde de Gandia con las mujeres.

De nada vale que el primer edil presida, tras una pancarta, jornadas puntuales por la igualdad cuando, de modo habitual, falta al respeto a la mujer en declaraciones públicas y en debates como el que tuvo lugar el viernes pasado.

Nunca he escuchado al alcalde aludir a concejales varones por su nombre de pila como sí hace con las mujeres. Ni declararles su afecto.

Obras son amores y no buenas razones. El cariño, el paternalismo y el machismo sobran. Falta mucho respeto y creerse la igualdad.

Es una pena que el señor alcalde no esté preparado para la igualdad y para la tolerancia.

 

 

 Imagen 2: pintura de Perla Fuertes

El futuro empieza en la educación

26/02/2015

 

Estos días convulsos pienso en Mario Benedetti y en su lúcida visión de la injusticia. En sus versos dice que el futuro hay que construirlo

…a pesar de los ruines del pasado y de los granujas del presente.

Estos granujas neoconservadores han aprovechado la crisis para acabar con los servicios públicos, en la educación, en la sanidad, en la dependencia…

De todas las pérdidas, la educación será la más difícil de recuperar. Empezaban a verse frutos y habrá que volver a comenzar en peores condiciones.

Generaciones enteras se verán afectadas.

Porque ese rescate que  negó Rajoy, en el Debate del Estado de la Nación, sí existió. El presidente volvió a mentir en sede parlamentaria. Miles de millones de euros llegaron de Europa para salvar sólo a los bancos. A cambio, Bruselas exigió 32 condiciones de hierro cuyo cumplimiento estricto vigiló la siniestra troika.

rescateeufemismos

Y se tradujeron en recortes e imposiciones, educativas entre otras muchas.

Ocho mil millones de euros se ha recortado ya en Educación, en los cuatro años de gobierno Rajoy. La inversión pública escolar se ha reducido un 16,7% en cuatro años.

Acoso y derribo primero de la escuela y ahora de la universidad pública. Presupuestos que se desvían a la concertada, recortes de profesorado, aumento de alumnos por aula, desaparición de escuelas rurales.

La fe ultraliberal ha arrinconado, además, las humanidades y los saberes críticos. Es más rentable para ellos producir consumidores que formar ciudadanos.

Han cambiado pensamiento por aleccionamiento. Razonamiento por competencias y habilidades. El “atrévete a pensar” kantiano por un tramposo “atrévete a emprender” sin medios y abocado al fracaso.

El poder sabe bien que esta situación de injusta desigualdad creciente que vivimos es insostenible.

No quiere, pues, ciudadanos educados en el pensamiento libre que podrían rebelarse ante la exclusión. Quiere súbditos acríticos y sumisos, cegados por señuelos engañosos que calmen su desazón. Maquinas de trabajar para  luego consumir.

No le conviene formar seres dueños de su propia vida. Personas que aprendan a caminar en libertad, sin corsés economicistas o religiosos.

Por eso atacan la educación de todos. La escuela pública capaz de limar desigualdades y cuyo único ideario es la Constitución común y los Derechos Humanos.

Sin una escuela pública fuerte, la democracia flaquea. Pero quizá quieren minarla desde dentro. Esta carga de profundidad es muy fuerte. Algo parecido a un “golpe de estado” educativo.

Pero aún hay un profesorado heroico que supera recortes, aplica soluciones imaginativas a programas delirantes. Hace de la necesidad virtud y aborda asignaturas afines con entusiasmo.

Y, sobre todo y lo más importante, tiene el coraje de educar para la libertad. De enseñar a pensar, no a obedecer. De enseñar a exigir justicia, no a conformarse.

Y también hay alumnos que sobreviven con dignidad al naufragio.Que preguntan, protestan y estudian con ilusión y con ganas. Que saben que les queda construir su futuro contra los que se lo niegan.

Decía Giner de los Ríos que

la regeneración democrática de la sociedad sólo puede venir de la educación.

Confío plenamente en una juventud formada que planta cara a este despropósito y en un profesorado comprometido, como el que salió el sábado pasado a la calle, que sabe que hay mucho en juego.

No podemos resignarnos a ser un país fallido.

Es necesaria una mayor implicación del profesorado para hacer de cada centro educativo un pequeño núcleo de saber y pensamiento libre.

Es la hora de hacer realidad el sueño de la Institución Libre de Enseñanza y del maestro Giner. Aquel que, como decía Antonio Machado,

soñaba un nuevo florecer de España.

Súbditos que dejen paso a ciudadanos. Hombres y mujeres, en igualdad de condiciones, que no piden cosas, que las hacen.

 Imagen 1: Libro espejo.Fotografía de Chema Madoz

Pensar para actuar

19/02/2015

 

La complejidad del mundo en que vivimos nos exige responder a la pregunta del filósofo Kant. La segunda de las tres que, a su juicio, contienen todo el interés de la razón:

¿Que debo hacer?

No basta con informarse, sino que es necesario pensar y actuar.

Pensar es establecer relaciones lógicas entre sucesos para darles sentido. Se trata de analizar lo que nos dicen, lo que vemos, para ser libres y decidir sin que lo hagan por nosotros.

Supone esfuerzo, iniciativa y también riesgo de equivocarse. Quizá por eso es más cómodo no hacerlo y dejarse llevar por la corriente de los demás. La cultura moderna parece consistir en mirar, tragar datos sin comprobarlos y callar.

Nunca como ahora hemos tenido tanta posibilidad de actuar, pero nunca hemos estado tan silenciosos y apáticos. Hay una corriente de desánimo peligrosa que sólo es producto del terror al futuro y de la falta de pensamiento. Nos dominan porque no nos resistimos. Y maniatar el pensamiento es ya una forma de dominio.

Para pensar no son necesarios títulos, ni estudios especiales. Sólo se necesita tener proyectos y pasión por la verdad y el ser humano. Pero vivimos en una sociedad en la que ya no nos reconocemos como individuos.

Aislados no podemos definirnos. La mayoría ya no se identifica más que con lo que posee. Un espejismo que nos hace conservadores de las migajas que nos dejan los poderosos.

Ante esto caben dos posturas. Una, el desánimo estéril y conformista que nos hará caer en las garras de los que acosan la solidaridad y el bien común.

Otra, el pensamiento libre y la búsqueda de salidas para impedirlo.

Debemos buscar hechos y datos, no fiarnos de palabras vacías y manipulaciones fabricadas. Debemos exigir propuestas, no sólo descalificaciones del contrario. Demandar diálogo frente al áspero enfrentamiento.

Debemos ejercer siempre la acción crítica, pero pensada para no caer en maximalismos peligrosos. Tendemos a leer periódicos que confirman nuestras ideas, a hablar sólo con quien piensa como nosotros y nos negamos a escuchar al diferente.

Así, sólo hacemos crecer la rabia y nuestros propios demonios. La tolerancia activa exige reconocer al otro.

Diálogo significa aceptar tesis contrarias, ceder, valorar y ser responsable. Calibrar qué es más útil: el ejercicio de complacencia inactiva o el trabajo duro y callado de acercar posturas.

Es la eterna lucha entre la ética de la convicción y la ética de la responsabilidad. A veces, la responsabilidad duele en el alma idealista. Todos sabemos que la utopía se transforma al tocar la realidad, pero que es estéril si no se hace real.

Como decía el poeta, en estos momentos dramáticos, puede haber llegado la hora de dejar las azucenas para buscar juntos el bien común. Es difícil la pureza en un mundo malo y don Quijote, sin ilusiones, muere desencantado en su cama.

Pensar nos mantendrá vivos y activos. Responsables.

Empeñados en hacer realidad las utopías.

 

 

Imagen: fotografía de Chema Madoz

 

Sistemas injustos y revoluciones democráticas

12/02/2015

Vivimos tiempos convulsos. El suelo parece moverse bajo nuestros pies y es necesario mantener la calma más que nunca.

Calma para no ser arrastrados por la ola de manipulación, la maquinaria electoralista y los vídeos de la vergüenza que pretenden darnos las gracias por aguantar haber sido engañados, despreciados y ninguneados.

Hace unos días, se celebró la siniestra cumbre económica de Davos en Suiza. País que acoge corruptos, narcos y defraudadores en nombre del dinero.

Hasta ahora hablaban de economía. Trazaban las líneas de nuestro futuro al margen de nuestros votos en nuestras democracias formales.

Este año han decidido dar un paso más. Se trata de buscar el modo de dirigir nuestro voto, de decirnos quién nos conviene según sus intereses y de construir relatos que hagan más soportable la injusta desigualdad.

Al igual que Rajoy en su infame vídeo, nos dan las gracias por sufrir sus desmanes y nos iluminan sobre el líder que servirá mejor a sus intereses.

No cuentan con que esta crisis-estafa nos ha hecho clarividentes, más intransigentes y selectivos. Las lentes del dolor y la injusticia han corregido la conformidad y la resignación. Vemos claro quién ha vivido a nuestra costa y muy por encima de nuestras posibilidades.

Los 4.000 evasores españoles de la lista Falciani, los corruptos que han saqueado este país, las empresas que tributan en el extranjero, los patriotas que no pagan sus impuestos y el Gobierno que mira a otro lado y sólo persigue al pequeño ahorrador. Este país lo sostienen los asalariados y los funcionarios.

Mientras el dinero español volaba, los ciudadanos sufríamos recortes intolerables en educación, sanidad y servicios sociales y seguíamos cumpliendo nuestro deber tributario.

En vez de perseguir a grandes defraudadores, al gobierno del Partido Popular no le ha temblado el pulso para vender vivienda social a fondos buitre con las personas dentro.

No ha pestañeado cuando los han desahuciado con niños de meses. Miran a otro lado ante los suicidios y el desgarro de ciudadanos desesperados.

No se avergüenzan al hablar de recuperación, cuando el paro alcanza en esta Comunidad Valenciana a más de medio millón de personas y los jóvenes vuelven con sus padres por no poder pagarse una casa. Dos millones de familias tienen a todos sus miembros en paro.

Casi trece millones de personas son pobres en España. Casi dos millones son valencianos. Por encima de la media nacional.

Cuando hablan de empleo, ocultan que más de un 90 % del mismo es precario, temporal -de días e incluso horas- y esclavo. No dicen que esas personas no lograrán cotizar para alcanzar una pensión digna.

Mientras, el Partido Popular blinda a sus altos cargos, apuntala a sus afines nombrados a dedo y les prepara un futuro halagüeño tras la previsible derrota.

La austeridad, que nos venden como un valor, no es más que el equivalente económico de la limpieza étnica según la socióloga Saskia Sassen. Sobran los pobres, los que no consumen, “los nadie” en palabras de Galeano. Hay que eliminarlos porque son la basura del sistema. Un sistema al que ellos han alimentado antes con su trabajo y sus impuestos.

Los que defienden este sistema injusto y desigual, el capitalismo financiero depredador, creen que todo está permitido. Y no es verdad.

Han tensado tanto la cuerda que ya se ha roto.

Lo retrata muy bien el filósofo Slavoj Žižek:

Las rebeliones no estallan cuando las cosas están mal, sino cuando la gente tiene la sensación de que sus expectativas no se cumplen.

El peligro no está, como repiten incansables desde el Gobierno, en los que piden más democracia y denuncian abusos. No es peligroso exigir una revolución democrática.

Simone Weil lo expresó claramente:

Ser revolucionario es ayudar a aliviar el peso que nos aplasta, rehusar las mentiras que  justifican la humillación y contribuir a dar a los de abajo el sentimiento de que ellos también tienen valor.

Los verdaderos antisistema son los que desde una visión egoísta e injusta se niegan a cambiar sus privilegios porque, como buenos conservadores, pretenden mantener lo que tienen.

Son los que se resisten a abrir camino a nuevos horizontes que sólo piden defender la dignidad y dar voz a quien no la tiene.

Deberían entender, de una vez por todas, que no estamos dispuestos a tragar más dolor, que es imparable el cambio y que cerrar los ojos a una indignación creciente y a una desilusión palpable no sólo es suicida, sino muy poco inteligente.

Imagen 4: fotografía nocturna y pintura de luz de David Gilliver

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