Skip to content

Tiranías

14/08/2014

 

***

 

Esa tarde, recorrió enfadada el pasillo de la casa y salió dando un portazo. No entendía su tiranía. Su decisión de dominarla siempre. No iba a consentirlo. Soy libre, gritaba para sus adentros. Sólo yo soy dueña de mis actos.

No podrá imponerme nada. No puede acabar con mi vida. Sólo es un novelista. Mi novelista. Sin mí no existiría.

Cuando, aquel día, el escritor se decidió, por fin, a escribir la muerte de su personaje, sintió una ligera punzada en el estómago.

Al acabar la frase, creyó escuchar el ruido violento de la puerta al cerrarse.

 

Fotografía de Toni Frisell

 

No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: