Skip to content

Adiós a los veranos de la inocencia

18/07/2013

Nunca he entendido quién decide que en verano no se piensa. Quién nos vende indolencia en el paquete vacacional. Quién decreta banalidad contra el razonamiento.

Me niego a aceptar que el descanso necesario signifique apatía. Que aceptemos sumisamente que nos digan cómo y cuándo debemos criticar, reaccionar, ser libres o esclavos.

Siempre abrigué la sospecha de que nos daban recreo, como a niños, para que no vigiláramos  manejos veraniegos de nuestros activos gobernantes.

Que, anestesiados por las terribles notas de la canción del verano, no éramos conscientes de que nos vendían el falso mundo feliz de la ignorancia.

Ha tenido que llegar la crisis-estafa para sacarnos de la edad de la inocencia. Desde que llegó para quedarse, los veranos ya no son iguales.

Conocimos en verano a la siniestra prima de riesgo. Asistimos a la reforma constitucional exprés que nos hizo esclavos de la deuda y de la troika.

Y ahora, en verano, ya sentimos el peso de su injusticia en forma de recortes para el débil.

Se despide a trabajadores de la enseñanza y  la Sanidad pública se colapsa en Urgencias por falta de personal.

En este mes, se reforma la Administración local y se dejará sin competencias a los pequeños municipios.

Y también el hachazo a las pensiones saldrá adelante en pleno estío.

En julio dimitió Francisco Camps hace ahora dos años. Y su sucesor, Alberto Fabra, tiembla ante ataques de su partido este mismo mes.

En verano canta su siniestra canción Bárcenas. El oscuro tesorero que pone en peligro estos días nuestra frágil democracia, al amparo de un Rajoy y un Partido Popular que lo acogió, toleró y defendió siempre.

Sus declaraciones ante el juez serán la canción de este oscuro verano.

Sabemos ya que el mundo no se paraliza estos meses, como nos dijeron. Sabemos que pensar no tiene vacaciones. Que nos engañaron.

Que la felicidad no es ignorar lo que ocurre. Que se gana cada día entendiendo lo que pasa, luchando por ella. Ejerciendo el pensamiento crítico. Porque se puede y se debe pensar en verano.

No dejemos que piensen por nosotros. Hagamos de la necesidad virtud y aprovechemos estos días para organizar información, para rechazar mentiras, para ser libres.

Para vivir nuestro tiempo sin que nadie lo organice. Para exigir la vuelta de la decencia. Para defender la dignidad como una trinchera más allá de corruptos y de gobernantes ineptos y embusteros.

Imagen: Martin Klimas,
Music for 18 Musicians por Stewe Reich

Nota: Este verano, la periodista Marina Vallés me ha invitado, amablemente, a asomarme a La Ventana del Verano Comunidad Valenciana que dirige desde Gandia. Los miércoles, leeré una columna de opinión.

 Esta entrada es la primera.

2 comentarios leave one →
  1. 18/07/2013 20:30

    Tal día como hoy, hace ya tantos años, comenzó el verano más largo. Un verano que nos privó de otoños, inviernos, primaveras, ideas, ilusiones, justicia, pan, escuela, libertad, igualdad y el punto de decencia que aún echamos de menos.
    Mienten los mismos que entonces nos mintieron, quienes nos sometieron nos dicen qué hay que hacer, los mismos que impusieron su credo de odio y exclusión vuelven hoy a la carga y lo aplican de nuevo.
    Es el mismo verano que aún no ha terminado. Para acabar con él, Pensar es una opción, pero urge actuar, traer las estaciones de nuevo al calendario, imaginar espacios libres de indeseables, reclamar más justicia, luchar por la igualdad, abrir de nuevo escuelas que enseñen a soñar, exigir libertad.
    (Enhorabuena y suerte en La Ventana. Te escucho)

    Me gusta

    • 19/07/2013 9:01

      Aquel verano agostó sueños e ilusiones de construir una sociedad más culta, más democrática y más moderna. Sus efectos aún se sienten, pero creo que algo hemos avanzado, Juan Pedro. No lo suficiente, sí. Pero el pensamiento crítico no sólo no ha desaparecido, sino que se rebela contra la sinrazón de los de siempre, todos los días. A pesar de la servidumbre de los medios, de la frágil democracia, de los abusos del poder absolutista…
      Para actuar, es necesario pensar antes para no hacerlo en dirección equivocada. Nos quieren inconscientes, dispersos, aislados. Y no podemos consentirlo.
      Ellos tienen una mayoría numérica, pero pierden cada día, a manos llenas, la mayoría moral y ciudadana. Nosotros tenemos la fuerza de la dignidad y de la justicia igualitaria. Fíjate si soy utópica que aún creo en la justicia poética… Y no pienso tirar la toalla.

      La utopía del nuevo calendario, de la que tan bien hablas, es prioritaria para construir en el presente el mañana soñado. La educación es el espacio adecuado para recomponer aquellos sueños rotos. Sabes bien lo difícil que resulta. Pero sabes mejor todavía que hay profesores como tú y tantos otros que sabrán “perder el respeto a ley severa”, como decía Quevedo. Que sabrán navegar hacia el futuro en la bruma de la regresión.

      Gracias por tus comentarios siempre sugerentes y gratificantes. Gracias por tu lucha incesante por una educación pública y de todos.

      Y gracias por tus ánimos y por leerme y escucharme.

      Buen verano de reflexión y acopio de fuerzas. Las necesitaremos.

      Un abrazo.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: