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II República: democracia, cultura y enseñanza

20/04/2012

El 14 de abril de 1931 se hizo realidad un sueño colectivo que también fue cultural: la II República.

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Así lo cuenta el historiador José  Luis Ledesma :

…llegaba un mes de abril, cual primavera que rompe tras un largo invierno y todo lo transforma. No la acompañaban tambores de guerra. Las fuentes de época coinciden en pintar el clima de euforia popular, fiesta pacífica y enormes expectativas que rodeó su llegada. Todo se derrumbó como un castillo de naipes y sin que corriera una sola gota de sangre. Unas elecciones municipales acabaron con la monarquía, y con ella cayó el propio régimen de la Restauración.

Su Constitución instauró un Estado moderno, laico y democrático, heredero de la tradición progresista, que vinculaba libertad de pensamiento con progreso.

Pero nada sucede de repente. Las bases estaban puestas. La Institución Libre de Enseñanza había formado, desde hacía tres décadas, a las generaciones más brillantes de intelectuales que llevaron a España a una nueva Edad de Plata. Vanguardia y tradición convivían y se enriquecían mutuamente. Faltaba democratizar el saber, del que estaba ausente el pueblo.  Había que olvidar las azucenas para mancharse de barro, como afirmaba Lorca.

Hay que dejar el ramo de azucenas y meterse en el fango hasta la cintura para ayudar a los que buscan las azucenas. Particularmente, yo tengo un ansia verdadera por comunicarme con los demás. Por eso llamé a las puertas del teatro y el teatro consagró toda mi sensibilidad.

Los apóstoles de la nueva era fueron intelectuales de las Misiones Pedagógicas –Lorca, Cernuda, Casona- que salieron a los caminos a mancharse de barro si era preciso y a predicar la buena nueva, recogida en el artículo primero de la Constitución:

España es una República democrática de trabajadores de todas clases que se organiza en régimen de Libertad y de Justicia.

La República asumió el reto de elevar el nivel cultural de los españoles. Dio libertad a las mujeres y les reconoció el derecho al voto. Ofreció a los iletrados la oportunidad de aprender para decidir su destino. Porque, en palabras de Clara Campoamor:

La única manera de madurar en libertad es caminar dentro de ella.

Y eso sí que es revolucionario. Es un dique contra el totalitarismo y un antídoto contra la manipulación.

B. Pérez. Maestro de Fuentesaúco (Zamora) fusilado en la Guerra civil.

Recogía la Constitución republicana las principales corrientes de innovación pedagógica resumidas en una escuela laica, obligatoria y gratuita. Vehículo de promoción social y justicia igualitaria. No en vano, se conoce a la II República como “la República de los maestros”.

Eso no podían tolerarlo ni una oligarquía arrogante y feudal, ni una Iglesia que había monopolizado la cultura y la enseñanza para mantener su poder. Nadie tenía derecho a tocar sus privilegios. Y decidieron acabar con el sueño.

Apenas cinco años y unos meses después, una guerra civil cruel abrió paso 40 largos años de intransigencia y afán de exterminio. La cruel, sectaria y revanchista posguerra depuró a maestros, persiguió a intelectuales y sumió al país en la negrura intolerante. La sequía cultural aún se deja sentir y es raíz de males de hoy. Desprecio por la cultura, poco hábito lector, dogmatismo, intransigencia, déficit democrático. La escuela franquista, reflejo de la mentalidad dominante, enseñaba a defraudar y a mentir hasta en los libros de texto.

Hijas de presas republicanas internas en Corella (Navarra)

Hoy, hasta nombrar la República supone ser tachado de radical por algunos de los herederos de aquella oligarquía. Nuestros jóvenes no conocen la historia reciente y están inermes ante manipulaciones burdas y sin rigor. Y, de tanto repetir falsedades, puede ocurrir que las viejas mentiras se conviertan en materia de fe.

La reconciliación necesita la justicia para estar completa. Restaurar el honor de militares como el general Rojo, católico republicano al que Franco condenó a ser un muerto en vida sólo por su lealtad demócrata. Parece justo reivindicar a todos los caídos. No sólo a algunos. Como él, miles de españoles pagaron con la muerte o con la vida destrozada defender la legalidad.

Luchar por los derechos cívicos y el poder humanizador de la cultura puede ser, hoy, el mejor homenaje a aquellos sueños rotos.

2 comentarios leave one →
  1. Rosa San Segundo permalink
    06/12/2012 10:50

    Os envío el programa de las II Jornadas sobre Cultura y Pensamiento
    durante la II República, que se van a celebrar el próximo lunes día 10

    http://hosting01.uc3m.es/semanal3/documents/culturaypensamientodurantela_II_Republica.pdf

    http://www.cronicapopular.es/ai1ec_event/ii-jornadas-cultura-y-pensamiento-durante-la-ii-republica/?instance_id=

    Me gusta

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