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Triste país en la niebla

18/01/2012

Vivimos en un país extraño. Un país donde la justicia es lenta, casi injusta en su maraña legal. Donde los jueces se sienten dioses y pierden expedientes u olvidan encarcelar pederastas que matan niñas por el camino y a los que sus compañeros castigan con una pequeña multa simbólica.

El mismo país donde ahora esos jueces muestran una celeridad pasmosa para sentar en el banquillo al juez que abrió un día las puertas a la Justicia Universal que hoy impera en el mundo.

Este juez, llamado Garzón, logró lo que parecía imposible, amparar a gentes desesperadas a las que nadie escuchaba. Encontró niños desaparecidos, detuvo a torturadores y logró que las dictaduras del Cono Sur no quedaran impunes. No había otro en el mundo dispuesto a atender las heridas del terror.

Ahora, sus compañeros de judicatura lo procesan contra la opinión de la Fiscalía y a instancias de acusados como Correa, cabecilla de la trama Gürtel que infectó nuestra democracia en connivencia con políticos del Partido Popular.

Raro país este en el que el juez que se atrevió a destapar la trama se sienta en el banquillo antes que los acusados porque se atrevió a mirar las cuentas del Partido Popular.

Peligroso mensaje el que se deriva de una justicia que parece entorpecer el castigo de delitos de corrupción trufados con política.

El martes próximo también lo juzgarán por atreverse a mirar de frente los crímenes de nuestra propia dictadura, la franquista.

Consideran culpable al juez por amparar a víctimas desamparadas, ven la paja en ojo ajeno y no la viga en el propio. Triste país este que no se avergüenza de tener a sus muertos en las cunetas y ríe de modo indecente que no se encuentre la fosa de Lorca.

País donde sólo hay víctimas entre los vencedores. Franco gastó 226 millones de euros actuales en honrar a sus muertos. Pagó con fondos públicos su traslado al Valle de los Caídos que construyó con sangre de presos políticos.

Se escudan en una ley de punto final dictada con el aliento de los militares en la nuca antes de la Constitución. Olvidan que los crímenes de lesa humanidad nunca prescriben.

Parece que la acusada, en realidad, será la justicia porque, como dice Manzoni:

Las injurias tienen una ventaja sobre el razonamiento: son admitidas sin pruebas por multitud de gente.

Aquí la gente se envidia y eso genera desiertos. Desiertos sobre los que planean venganzas de negras togas que no soportan los estrellatos.

En el tribunal de las escuchas Gürtel figuran tres magistrados que abrieron la causa contra Garzón por investigar el franquismo y que, tras ser recusados, fueron apartados por la Sala Especial del Tribunal Supremo por falta de imparcialidad objetiva.

Se puede haber equivocado el juez, puede ser orgulloso e impulsivo. Pero eso serían defectos, no delitos. Y por si faltara algo en este baile macabro, los denunciantes pertenecen a la ultraderecha y a la Falange y son amparados por magistrados que se dicen progresistas y que se dedican a repartir cargos entre sus afines en vez de atender a la justicia.

País este, que no se atreve a mirar a su historia, que la reescribe no desde la ciencia y la investigación, sino desde la venganza y la mentira y que parece condenado a repetirla.

País raro, triste y cainita que, en palabras de Manuel Vicent:

“Vive en una niebla que entumece los huesos, y con la que se enmascara el fantasma del fascismo que viene”.

4 comentarios leave one →
  1. 19/01/2012 11:51

    No sabía ponerle palabras a esta mezcla de auto de fe y circo de los horrores que es el juicio a Garzón, pero si las hubiera encontrado no estarían muy alejadas de éstas.

    Genial columna.

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  2. 21/01/2012 11:25

    Aún recuerdo cómo nos contaron, a niños de diez años, en el colegio algo de la historia del monte que se ve desde la ventana (del colegio, del instituto, de casa…).

    “¿Veis ese monte? En lo alto hay un fuerte, fue la carcel de San Cristobal durante la Guerra Civil. Allí tenían presos a los que luchaban por la república. Un día se escaparon los presos. La gente del pueblo, con militares en cabeza, cogió sus escopetas y armas de caza. Aquel día la caza fue abundante. Todos cazaron algún preso en el monte Ezkaba.”

    Cada vez que paseo cerca o por las laderas del monte me parece ver gente desnutrida con ropa raída y sucia correr entre los árboles.

    Gracias por esta y por todas. Muxu bat.

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  3. 21/01/2012 12:13

    @Pau: Gracias por estar siempre ahí. Estoy segura de que habrías superado las mías.

    @ Leire: Mirar la verdad de frente no gusta a los vencedores. Por eso los profesores que lo hacen, como tú recuerdas, no les agradan demasiado.
    Tu relato es estremecedor, y preciosa la manera como lo cuentas.
    Besos y gracias a ti por compartirlo conmigo.

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  4. Àngels Moreno permalink
    22/01/2012 18:12

    Nos esperan tiempos de desaforo e incongruencias. ¿No notáis cómo Rajoy va colocando su culo en el centro?. Se está liberando de la casposa extrema derecha de su partido, y eso nos puede llevar, al menos, a dieciséis años de desmadre. Defenestrando a Garzón no harán más que empezar. Bueno, en realidad ya han empezado. Tu inteligente columna también da en el centro. Por eso descorazona tanto.

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