Skip to content

Hundir la escuela pública (y III)

26/10/2011

Algunas formas de impedir el hundimiento

Muchos profesores están dispuestos a seguir luchando por la enseñanza pública. Mañana en Navarra y la semana que viene en Madrid. Y en Castilla- La Mancha y Galicia… También en la Comunidad Valenciana contra las cesiones de suelo público a la escuela privada.

Están manteniendo huelgas costosas y soportando amenazas y presiones.

Pero educar es una tarea compartida. La escuela no puede hacerlo sola.

Necesitamos la ayuda de las Administraciones, central y autonómicas.

En Finlandia, espejo de todos desde el último informe PISA, el Estado considera a la escuela una comunidad de aprendizaje autónoma en la que hay que intervenir lo menos posible con leyes. Sólo hay que darle medios y dejarla trabajar. Los gobernantes de Madrid ya hablan de una nueva ley de educación como único camino.

El peso de la escuela pública es allí abrumador -¡qué envidia!- y el prestigio del docente muy alto. Los magníficos resultados no son efecto de grandes inversiones. Gastan 16.000 dólares por alumno. Nosotros 14.000.

La diferencia es que los centros aplican soluciones diferentes a problemas diferentes en un clima de apoyo y respeto envidiables.

Sólo pedimos eso a  nuestros gobernantes. Que no nos desprecien, llamándonos vagos, que cumplan su propia Ley de Salud Laboral, y que nuestros centros no tengan goteras. Que no entre el aire por las ventanas, que haya calefacción y que desaparezcan los barracones. Sólo cuando el Gobierno central ha inyectado dinero para bibliotecas , hemos podido cambiar sillas y comprar libros. Sobran planes y leyes, faltan realidades. A pesar de que la educación es tarea de las Comunidades Autónomas, siguen sin invertir lo necesario y despreciando, como se ha hecho en la Comunidad Valenciana, la ayuda del Estado.

Es vital la  implicación de las Juntas Directivas.

Deben ser fuertes. Marcar líneas independientes y audaces sin supeditarlo todo a la norma. Cada centro es diferente. La importancia de la dirección es esencial a la hora de adaptar los centros a la situación socioeconómica del alumnado. No todos tienen las mismas necesidades.

Deben ser trabajadoras y valientes. No pueden inhibirse ante los problemas y deben vertebrar a todos los sectores implicados. Ser únicamente correa de transmisión de las administraciones por encima del derecho a la educación puede ser más que peligroso, además de indigno.

También, y sobre todo, necesitamos el apoyo y complicidad  de  los padres.

Si la familia no educa, la escuela no puede enseñar.

Vivimos tiempos difíciles en los que padres desconcertados confunden autoridad con autoritarismo, cariño con permisividad y no ponen límites a sus hijos. Los pequeños  crecen, a veces, sin saber lo que son normas y es imposible trabajar sin orden y respeto. Los niños aprenden normas por imitación y costumbre y ello pone las bases de sus valores morales. No hay ser menos libre que el que es esclavo de sus caprichos.

El respeto no supone eliminar y prohibir la crítica, pero sí las agresiones verbales y el desprecio que algunas veces nos toca padecer. Los hijos no son de nuestra propiedad y tenemos la obligación de formarlos para la sociedad en la que vivimos.

Y, por último, la consideración y la ayuda de toda la sociedad.

Para educar a un niño es necesaria la tribu entera. Sería urgente un gran pacto por la educación en el que medios de comunicación y agentes sociales se comprometieran a considerar la enseñanza asunto de todos. Hasta hay división sindical, lo que provoca recelos, y se desconfía de los grandes medios a la hora de informar objetivamente.

No puede ser que la sociedad haya dejado de creer en la educación. Antes la sociedad era homogénea, ahora es compleja y cambiante. La educación debe preparar a nuestros jóvenes para afrontar un mundo nuevo y convulso que exige seres adaptados para ello.

No podemos dejar que se pierdan generaciones enteras. La crisis es sólo una coartada de los que no creen en la educación de todos.

Unidos tendremos más fuerza.

No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: